Trauma y dislocación

Para un niño una situación de trauma genera una angustia y una tensión que sobrepasa su capacidad para asimilar experiencias y dotarles de sentido y entendimiento, como los son las experiencias que analizamos en los apartados sobre desarrollo y que se integran al conjunto de contenidos anteriores del niño y amplían su estado de conciencia y las capacidades de su ego consciente, la experiencia traumática queda para el niño aislada y con dificultad de ser integrada.

La disociación es una mecanismo de defensa del ego consciente para evitar la angustia que genera una situación traumática y consiste en la separación de contenidos experienciales, mentales y emocional sensoriales de la consciencia y es la causa del porque una experiencia traumática puede no ser recordada por quien vivió la experiencia.

La disociación no siempre es un mecanismo que indica la presencia de una patología, por ejemplo en la concentración ante una tarea específica se esta excluyendo de la conciencia cualquier estimulo ajeno a la tarea, también ocurre en la meditación. En estos casos mencionados intervienen las funciones ejecutivas, la voluntad y la intención con una finalidad adaptativa que sirve para integrar nuevos contenidos a la consciencia, mientras que el rasgo patológico se diferencia en la presencia de una ausencia de voluntad y la finalidad es impedir la integración de los contenidos traumáticos. La disociación es siempre un rasgo más acentuado en la infancia y va decreciendo con la edad.

El resultado de traumas graves como podría ser el abuso físico o sexual infantil y de la disociación de esas experiencias traumáticas, es que en la psiquis hay contenidos de aspectos experienciales sin ser integrados y aislados de la consciencia que no son autopercibidos.

La disociación no sólo es un mecanismo de defensa que procede del trauma severo, en los casos de climas familiares disfuncionales con ambientes caóticos o negligentes que generan amplias respuestas emocionales de ansiedad severa y producida por relaciones interpersonales conflictivas, también produce en los niños mecanismos de disociación para protegerse del dolor que le provocan las experiencias que conforman ese clima.

Los síntomas del trastorno por estrés postraumático son producto de contenidos que no se han integrado dentro del marco mental previo del niño, el trauma impide que sus contenidos psíquicos relacionados sean asimilados en la memoria, formen parte de la autopercepción biográfica del niño y por lo tanto sean evocados bajo control voluntario, por lo tanto la disociación vuelve amnésico respecto al trauma al niño y esos contenidos no pueden integrarse con el resto de contenidos de su vida.

Por efecto de la disociación quedan esos contenidos relegados al inconsciente sin que la jerarquía mental que organiza la estructura psíquica, pueda integrarlos, en casos graves puede configurar estados disociativos de la personalidad y asaltar la consciencia como un alter ego que toma posesión del ego consciente. Estos estados de personalidad múltiple pueden no ser recordados por la persona afectada y en otros casos si existe el recuerdo.

Hay autores que indican que la disociación se encuentra presente en todas las patologías psiquiátricas no orgánicas, con relación a la psicosis, en el trastorno disociativo de la personalidad se puede precipitar un cierto grado de alteración del sentido de realidad con presencia de eventos micropsicoticos que son expresiones del recuerdo disociado o puede expresarse como un selve o alter ego independiente, que toma predominancia o incluso control del ego consciente con amnesia posterior.

Por ejemplo en un caso de alta gravedad una persona afectada de trastorno disociativo de la personalidad por trauma infantil podría adoptar transitoriamente una personalidad animal, con comportamiento animal y posteriormente no recordar el evento disociativo sintomático.

La disociación es también un constructo teórico de muchísima utilidad que permitió entender fenómenos clínicos del trauma y que facilita el entendimiento de los trastornos de personalidad como el limite y del trastorno disociativo de la personalidad.

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