Al estadista procaz

30-04-2012 in Opinión y actualidad, TIC by Luis Miguel Gil Gonzalo

Mi primera tentativa con la poesía de actualidad. No apto para personal políticamente correcto.

Al estadista procaz

Erase del que fuera un país muy boyante,
económicamente en extremo importante,
“el milagro de Europa” contante y sonante,
sustentado en la ley del castillo en el aire.
Un sinfín de poderes, de próceres, de alcaldes.
De ediles, de gorrones, de jueces y fiscales.
Diez mil diputados, cien mil concejales,
practican sin miedo y sin que nadie les pare,
aquel turbio arte del uso del sable
sobre las pobres haciendas de los miserables
que ganan su pan como aquel detestable
perdedor nato, pagador encomiable,
del salario basura y la letra salvaje.

Pues resulta que un día, en pleno jolgorio,
la fiesta se aguó con jarrón de agua fría,
mas no hubo tutía, ni huevos, ni coño
capaz de devolver el color, la alegría,
que gastaban los amos a cuenta de todos.
El día llegó en que estalló la burbuja
que a todo el tinglado anterior sostenía,
y no hubo Señor, Señoría, maruja,
letrado, patán, sindicato ni usía,
capaz de acertar en la caza de brujas,
como definieron esta tropelía,
los que con sus tratos, negocios, familias,
chanchullos, prebendas, estafas y firmas,
llevaron el buque por esa deriva
de la cuesta sin freno, sin timón y sin guía
que de forma implacable a la ruina empuja.
Pues resulta que el día en que mejor iba todo,
aquel que los perros comían longaniza,
y guardaban solares que escondían tesoros
a nombre de uno, de dos o de todos
los primos, amigos, colegas, familias,
plantaban ladrillos y crecía oro.
Resulta que cuando mejor iba todo,
resulta que cuando mejor todo iba,
la cosa revienta y nos pone de lodo
desde los zapatos hasta las mejillas,
pasando por manos, muñecas y codos.
Y no existe mago, ni alano ni godo,
que ordene ni mande en esta tropelía
en la que por nada se paga por todo,
en la que la estafa legal florecía.Ahora que el sol se ha cubierto de nubes,
y que los ladrillos son sólo de barro.
Ahora que en los solares sólo crece la mugre,
¡ironías de la vida!
ahora los de arriba… ¡miran hacia abajo!
Con la Ley en la mano crearon el Derecho.
Organizaron el cotarro y, con el aire de cara,
hipotecaron al pueblo que les sustentaba,
mientras campaban libres por el trecho
de la recalificación, la prevaricación y el cohecho.
Ahora el futuro se ha cubierto de crisis
y la gente paga duros por pesetas.
Somos un perro flaco, atacado de tisis,
por las nefastas políticas de estos jetas.
Algún ilustre imbécil, consejero de estado para más señas,
que vio brotes verdes donde sólo había mierda,
se lo lleva crudo aún a pesar de ser culpable
de que a este perro herido, macilento, miserable,
no le quede más futuro que aceptar lo que le ladren.
Apriétate el cinturón, le dijeron al ahorcado.
Mas, ¿qué provecho puede dar exprimir a quien no tiene?,
clara propuesta de quién piensa con el pene,
antes de que vengan de Europa y le den por el otro lado.
Y entre ruina y ruina, entre EPA y EPA,
en compañía de Corina, y armado con su escopeta,
el Jefe del mal-Estado, general, de los ejércitos y de los ciudadanos,
en un ejemplo claro de lo cerca que estamos
de sus reales posaderas,
en lo que a prioridades y respeto representamos,
se lesiona en Botsuana, en viaje de bragueta,
con Corina, amigotes, guardaespaldas y escopetas,
en viaje privado del rey de los jetas,
a la caza de elefantes, y enormes cornamentas,
que convierten otro affaire en asunto de Estado.
Rajoy no sabía nada y el Príncipe está indignado,
la Princesa republicana no se cree lo que ha pasado:
que su Suegro, el cazador, la cadera se ha quebrado
entre tiro y tiro al rubio, al moreno y al rasurado.
Caminito del avión ya lo llevan en volandas.
Corinita, en camisón, se despide con nostalgia
de ese regio cazador que, como por arte de magia,
tanto le quitaba el camisón, como que cazaba elefantas.Y Felipe acojonado:
“¡este chollo se ha acabado!”
escucha una y otra vez
con impotente resignación.
Y no hay Padre, ni pendón,
que distraiga la atención
con el arte de la nada,
de un pueblo en ebullición
que vivió tiempos mejores,
y que roza lo peor
bajo el son de los peores.
Impostores de salón,
de gusto caro y tiro hecho,
que disfrutan con fruición
de lo gratis del festejo
y no dan explicación
a los necios pagadores
que por pura sumisión,
a estos viles estafadores,
ven disminuir su pensión
su futuro y sus opciones.
Se ha puesto de manifiesto
que el nivel de nuestro río
no era en sí del todo nuestro,
dicen los que no dijeron “pío”.
Y bajo las aguas se intuye al monstruo
vestido de paro, de hambre y de frío,
alimentado de de los despojos
de los que nunca nada han tenido.
Pero el monstruo es predecible
y su despertar cuestión de tiempo.
Y que una vez que se espabile,
como un aspa en movimiento,
no habrá Dios que le detenga
en la lucha por su sustento.
Tomen nota los quijotes,
los ediles, los prebostes.
Todos ellos detestables.
Todos ellos, los culpables.
Tomen nota estos portentos,
que la Ley no les librará
de la Justicia del Pueblo.

Del autor, con cariño, para su amigo Armando Lobos.
Zaragoza, a 28 de abril de 2012.

La podéis descargar desde el siguiente enlace aquí.

Un fuerte abrazo a todos.

Sobre Luis Miguel Gil Gonzalo

Luis Miguel Gil Gonzalo , zaragozano nacido en Madrid (1975), es Licenciado en Derecho y escritor vocacional. Novelista curtido en mil silencios editoriales, es sólo uno más de los muchos talentos que se pierden bajo la losa de la indiferencia de los que dicen y deciden lo que se pone de moda y lo que no. En general, su obra goza de un marcado carácter dinámico y juvenil. No pretende profundizar e incidir en detalles que pudieran convertir una narración con posibilidades de resultar interesante en una tediosa prueba de resistencia, sino que trata básicamente de que las historias puedan ser leídas y disfrutadas por todos aquellos que se decidan a darles una oportunidad. Podéis saber más sobre él en su blog personal