Desarrollo – Infancia y trauma. El primer año de vida

19-04-2012 in Psicología y psiquiatría by

En el momento del nacimiento el niño esta indiferenciado, esto significa sin estructura psíquica desarrollada, solamente capta los estímulos básicos a través de los cuales se emiten los reflejos necesarios para mamar del pecho de la madre o biberón y alimentarse, físicamente.

Analizamos en el documento La percepción de lo externo como es el proceso interno por el cual percibimos a través de los sentidos físicos como herramienta el mundo exterior, sin embargo ese tipo de percepción, que se denomina diacrítica, no se encuentra desarrollada en el niño al nacer, ya que dicha percepción requiere de una estructura psíquica a través de la cual ordenar mentalmente las representaciones internas con los estímulos externos que seleccionamos en función de nuestras tendencias personales.

El niño nace con una barrera protectora de los estímulos externos que puedan llegar a través de los órganos de percepción, barrera que constituye en la existencia de un alto umbral de activación de lo órganos sensoriales que protege la extrema sensibilidad física del niño respecto del entorno. Sin embargo un estímulo de intensidad fuerte puede ser captado por los órganos sensoriales y despertar tensión y malestar en el niño.

Lee el resto de la entrada →