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Alonso García Bravo, «El Alarife», «El Jumétrico». (Breve reseña biográfica).

22-04-2011 in Humanidades by José Javier Romero Cachaza

Alonso García Bravo nació en Ribera del Fresno sobre el año 1490. Su padre llevaba los mismos apellidos y se llamaba Gonzalo; de la madre nada se sabe. En las probanzas se le llama júmetro (geómetra), lo que supone que obtuvo algunos conocimientos de geometría aplicada a la tierra, o sea de topografía.

En 1513 vino de España con el gobernador Pedro Arias de Ávila (conocido también como Pedrarias), a la conquista de la Tierra Firme (Norte de Venezuela y Panamá). Más tarde, en 1518, embarcó hacia la provincia de Pánuco (Veracruz, México), bajo las órdenes del capitán Diego de Camargo, y allí participó en  varios combates con los indígenas, resultando herido.

Cuando Hernán Cortés desembarcó por aquellas tierras, García Bravo se unió a la guarnición del de Medellín. En esa época dirigió en Veracruz la construcción de una pequeña fortaleza.

Poco después formó parte de la expedición, que al mando de Pedro de Ircio, fue a la conquista de Almería, Tlapacoya y Misantla.

Cuando terminó el sitio de Tenochtitlán, Cortés lo mandó llamar a México para que comenzara el trazo de la nueva

Plano de la Ciudad de México y sus alrededores, c. 1550. Plano original de Alonso García Bravo en 1521 sobre los cimientos de Tenochtitlan, destruida por las tropas de Cortés a principios de año

ciudad, cosa que no ocurrió, probablemente,  hasta 1523. “De hoy en cinco años será la ciudad más bella y populosa del mundo; se levantarán grandes edificios y será grande entre las grandes” (Hernán Cortés al referirse a la ciudad de Nuevo México).

Allí permaneció hasta el  año 1532-1533, cuando contrajo matrimonio con María Núñez; de cuya unión nació su única hija, Violante Bravo.

 

Aunque no está del todo aclarado, estuvo también en la ciudad de Antequera (hoy Oaxaca), donde parece ser que realizó así mismo la traza de la ciudad. En esta ciudad gestionó y obtuvo dos encomiendas, una de Tepalcatepec y la otra en Mixtepec., por sus méritos y como agradecimiento por los servicios prestados a la Corona. Así mismo fue nombrado Alcalde y posteriormente Alguacil Mayor de esta ciudad de Antequera.

Además de geómetra y alarife fue un hombre de grandes conocimientos, de reconocido valor, honesto y de buenas costumbres. “Ha tenido en la Nueva España y en las partes de ella donde ha residido su casa poblada y ha mantenido y tenido hombres de armas y caballos y criados y se ha tratado como muy hombre de bien y buen cristiano, haciendo obras de tal y dando buen ejemplo”.

Alonso García Bravo falleció alrededor del año 1561.

 

Bibliografía:

– “Información de méritos y servicios de Alonso García Bravo, alarife que trazó la ciudad de México”. Introducción de Manuel Toussaint, México, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Estéticas, 1956.

–  “Arte colonial. México”. Manuel Toussaint.  UNAM, Instituto de Investigaciones Estéticas,1962.

– “Alonso García Bravo, trazador y alarife de la villa de Antequera”. Jorge Fernando Iturribarría. Historia Mexicana. Vol. 7. Nº 1. Jul- Sep. 1957.

– “De la ciudad ortogonal aragonesa a la cuadricular Hispanoamericana como proceso de innovación-difusión, condicionado por la Utopía”. Vicente Bielza de Ory. Catedrático de Geografía Humana. Departamento de Geografía y Ordenación del Territorio, Universidad de Zaragoza. Scripta Nova. Univ. De Barcelona, Vol VI, nº 106 ,2002.

– “En torno a una vieja polémica. Erección de los primeros Conventos de San Francisco en la ciudad de México. Siglo XVI”. Josefina Muriel. Universidad Nacional Autónoma de México. Instituto de Investigaciones históricas.

– “Ubicación e importancia del templo de Xipe Tótem, en la parcialidad Tenochca de Moyotlan”. Carlos Javier González González. Universidad Nacional Autónoma de México. Instituto de Investigaciones históricas. (Misma web).

– “Cortés y el trazado de México sobre la antigua Tecnochitliantl”. Mercedes Martín Beltrán. Coloquios Históricos de Extremadura. 1994.

 

Interrogatorios de la Real Audiencia de Extremadura. Caso concreto de Ribera del Fresno (Badajoz). (V)

20-04-2011 in Humanidades by José Javier Romero Cachaza

Resultado de la visita de la villa de Ribera del Fresno. (Continuación)

El arroyo que toma el nombre del pueblo y pasa por sus inmediaciones, y el de Botoz, riegan algunos terrenos y vegas aptas para la cría de lino y cáñamo, y para moreras y toda especie de árboles frutales, pero se experimenta que hay muy poco arbolado, aunque de pocos años a esta parte se van dedicando los vecinos a plantar olivos y viñas en algunos vallados y cercados. No es esperable se aumente considerablemente el número de esta benéfica especie, mientras no se dé facultad para cercar a perpetuidad tanto en terrenos propios como comunes, de que abunda la extensión de sus términos, pues de lo contrario se retraen de los plantíos por causa del daño que causan los huertos y los ganados en terrenos abiertos. Para el riego de las huertas hay también varias norias, las que se aumentarían a proporción que se diese facultan para cercar los términos destinados para el arbolado.

En este pueblo hay por lo regular sobrante de frutos e igualmente bastante número de ganado, por lo que, y por la situación favorable en la que se halla, convendría se accediese a lo que dice el ayuntamiento en su informe al capítulo 10, estableciendo una feria en el día 20 de agosto, extensiva al 21 y 22, y un mercado cada mes turnando por semanas entre las villas inmediatas de Hornachos, Villafranca y Alange, estos dos del partido de Mérida.

Las dehesas de este término están expresadas en el informe del ayuntamiento al capítulo 49 y sus nombres son: el Canchal, Valdemedel, Andrinal y Redrejuelo; de las cuales solamente la del Canchal está arbolada de encinas viejas, todas se reparten a los vecinos para pastos, a excepción de la del Andrinal destinada por entero para las yeguas. En dichas dehesas hay algunos terrenos arbitrados reducidos a labor, los que igualmente se reparten a este objeto. Otra dehesa llamada del Redrojo, propia del Excelentísimo Señor Duque de Medinaceli, de cabida de cuatro mil cabezas de ganado, la pastan los ganados trashumantes en grave perjuicio del común, por los daños que se causan al arbolado de chaparros, de cuyo plantío se compone; sería utilísimo a la granjería de ganados, que se obligase al duque a preferir a los de los vecinos y reducirla a pasto y labor, porque dicha dehesa está no en término comunero sino en el privativo de esta villa y es un dolor verla disfrutar a ganados extraños y a trashumantes que causan los notables daños que quedan referidos y otros procedentes de las quemas.

Sobre lo que dice el ayuntamiento al capítulo 57 hay que tomar informes más precisos, con todo he sabido que el baldío adehesado y arrendado a trashumantes por la villa de la Puebla de la Reina es el llamado el Nabazo,  sobre el que tienen los concejales de los años pasados tomados dineros adelantados en grave perjuicio de aquellos propios; y en lo que toca a las quejas con la villa de Hinojosa hay autos formados en el juzgado de esta villa de Ribera, y sobre las disputas entre estas villas pende comisión del Consejo de Castilla ante el alcalde mayor de la Fuente del Maestre,  con las apelaciones a este tribunal y podrá verse en el expediente de dicha villa y testimonio de las causas que en él existen.

En orden a lo eclesiástico de esta villa es constante lo que dice el ayuntamiento en su informe al capítulo 19, tocante a establecimiento de cementerio.

En punto a las capellanías no ha podido tomarse razón fija, porque el libro becerro no suministra las necesarias y tampoco en cuanto a sus patronos, y si solo que de muchas lo son Don Rodrigo Brito vecino de esta villa, el ayuntamiento y el Conde de Quintanilla vecino de Trujillo.

Además de las ermitas, cofradías, obras pías y mayordomías que refiere el ayuntamiento a los capítulos 21, 22, 23 y 24, hay una mayordomía de San José que nombra el cura y tiene de fondos dos cortinales de cinco fanegas de tierra; otra de Nuestra Señora de la Soledad, otros tanto para forraje, de cabida de tres fanegas; y la del Rosario, en la que se juntan quinientos reales de limosnas. En la Cofradía del Nombre de Jesús pagan los cofrades a su ingreso al arbolado de chaparros, de cuyo plantío se compone; sería utilísimo a la granjería de ganados, que se obligase al duque a preferir a los de los vecinos y reducirla a pasto y labor, porque dicha dehesa está no en término comunero si no en el término de esta villa y es un dolor verla disfrutar a extraños y a trashumantes que causan los notables daños que quedan referidos y otros procedentes de las quemas.

Juan García Delgado es el único escribano de esta villa y del testimonio que ha dado y consta al folio 32 constan las causas pendientes en su juzgado, en las que precedido su examen he puesto providencia en esta visita en las siguientes con fecha de quince de abril.

En la criminal número 1º se mandó que se pasasen los autos al alcalde a quien corresponde su conocimiento y que supuesto que hay noticia de que Antonio Borrego, uno de los reos, está en la villa de Usagre o su término, se libre exhorto requisitorio con los insertos correspondientes para su prisión, embargo de bienes y conducción a esta cárcel con el resguardo correspondiente de tropa.

En su virtud despachó la justicia de esta villa el exhorto, a que acompañé yo carta de oficio al alcalde mayor de esta villa con fecha dieciséis de dicho mes en Ribera y por ella se verificó la prisión como resulta de la respuesta de dicho alcalde mayor folio 39.

En los autos criminales número 4º se proveyó que se volviesen a ofrecer por el término de dos días precisos a Don Benito de Boza y no tomándolos el alcalde juez de ellos dicte providencia definitiva según sus méritos y acabe esta causa. En los del número 3º se presentó un memorial por parte de Juan Cortés preso en la cárcel de esta villa, a cuya consecuencia proveí el auto siguiente: en vista de los autos y de esta súplica, suéltese a esta parte de la prisión en que se haya bajo de fianza en cárcel segura y no pudiendo darla por su pobreza, bajo caución juratoria, y en uno y otro caso con obligación de restituirse a la villa de Villafranca, su domicilio y no mudarlo sin dar parte a este juzgado, para lo cual uniendo este pedimento a los autos pasen al alcalde a quien corresponden.

El auto de gobierno indicado en los capítulos 4 y 5 de este informe, es como se sigue: en Ribera el señor visitador dijo haber notado en la visita de las calles de esta villa haber en ellas esparcidos muchos silos para la conservación de granos, los cuales además de deformar el aspecto público pueden ser ocasión de desgracias y tan sumamente perjudiciales a la salud pública los vapores que exhalan cuando se abren, y que igualmente ha notado hallarse unas casas propias del Conde Quintanilla vecino de Trujillo arruinadas y en estado de estar inhabitables y de servir de refugio de maldades y excesos, particularmente en las horas nocturnas, y en esta atención debía mandar y mandó: que los alcaldes tomen las providencias correspondientes a continuación de este auto, para que se quiten y cierren todos los silos que existen dentro de poblado y en cuanto a las casas despachen exhorto a la justicia de Trujillo, para que se haga saber al conde que dentro del término que se le señale ponga mano a la reedificación de ellas y de lo contrario procedan en este punto con arreglo a las órdenes comunicadas. Ribera del Fresno, 16 de abril de 1791:

Don Juan José de Alfranca y Castellote oidor visitador. Por mandado de Su Señoría Pío Antonio Pardo.

Nota: Lo actuado posteriormente en orden al auto de gobierno último en orden al cerramiento de los silos y reedificación de la casa del Conde Quintanilla, consta de este expediente desde el folio 47 en adelante. Cáceres, 19 de octubre de 1791. Alfranca.”

Notas aclaratoria.

Conviene especificar que las respuestas a este Interrogatorio son totalmente subjetivas, realizadas por personas en alguna medida “interesadas”. No todas tienen por qué ajustarse a la realidad. Hay que tener en cuenta, también, que anteriormente a estos Interrogatorios, se realizaron a modo de censo (sin ser tal) el llamado “Catastro de Ensenada” (1756) y el “Censo de Floridablanca” (1785-87), donde sí parece ser que las respuestas dadas se ajustaban más a la realidad.

Otro dato para tener en cuenta es el relativo a la expresión “vecino”. Aquí se refiere a “familia”, por lo que la cantidad especificada (en este caso 510) habría que multiplicarla por, aproximadamente, 4’5 (como factor corrector). Por tanto Ribera del Fresno tendría en esas fechas unos 2295 habitantes.

 

Breve reseña bibliográfica:

– http://www.chde.org/index.php?option=com_content&view=article&id=1026:la-creacion-de-la-real-audiencia-de-extremadura-antecedentes-historicos&catid=50:1986&Itemid=67

– Rodríguez Cancho, Miguel; Barrientos Alfageme, Gonzalo: “Interrogatorios de la Real Audiencia de Extremadura a finales de los Tiempos Modernos”. 11 Tomos. Asamblea de Extremadura. 1993-1996.

– Rodríguez Cancho, Miguel: “El partido de Llerena a finales del siglo XVIII. Análisis histórico según el interrogatorio de la Real Audiencia de Extremadura”. Historia Moderna. Actas de las II Jornadas de Metodología Didáctica de la Historia. Cáceres 1983.

– Simó Rodríguez, Mª Isabel: “El Archivo de la Real Audiencia de Extremadura. Doscientos años de historia”.

Interrogatorios de la Real Audiencia de Extremadura. Caso concreto de Ribera del Fresno (Badajoz). (IV)

19-04-2011 in Humanidades by José Javier Romero Cachaza

Resultado de la visita de la villa de Ribera del Fresno.

«Esta villa, una de las del Priorato del León y Provisorato de Llerena en lo eclesiástico y del partido de ésta en lo temporal, tiene quinientos diez vecinos,, cuyas ocupaciones se expresan en el informe del ayuntamiento y párroco al capítulo 3º. Se gobierna por dos alcaldes ordinarios, estos y dos regidores por ambos estados se eligen por insaculación que de orden del Consejo de las Órdenes suele practicarse cada cinco años, y la última está acabada en el año actual. Otro de los tres regidores que hay en el ayuntamiento es perpetuo y del estado noble. El mayordomo del concejo Francisco Pavón es perpetuo por estar vinculado este oficio en su casa y no es regidor aunque tiene voz y voto como tal. El síndico procurador general es Don Diego Murillo a perpetuidad en su familia con voz y voto. Para el alguacilato mayor propone el ayuntamiento cada año dos personas del estado general al Marqués de Grimaldo, como actual poseedor de la encomienda de esta villa y Aceuchal unidas en la Orden de Santiago, quien elige a uno de los propuestos. Los alcaldes de la Hermandad, que son de ambos estados, son de lección del ayuntamiento. Y el escribano único de esta villa Juan García Escribano lo es de ayuntamiento, a quien se le da de propios el salario de mil cien reales, dotación muy corta atendido el trabajo que tiene y el número del vecindario, por lo que juzgo necesario se le aumente hasta la cantidad de tres mil reales y que debe accederse a las instancias del ayuntamiento en su informe al capítulo 12.

Para el juzgado rige la práctica sin arancel alguno en la forma que se indica en la certificación del escribano folio 38. Los subalternos del ayuntamiento son además del escribano, el alguacil mayor, dos ministros ordinarios, dos guardas jurados, otro para los rastrojos, el director del reloj, el conductor de la valija del correo desde la ciudad de Mérida y el pregonero, cuyos salarios importan anualmente dos mil ochocientas veinte reales sacados del fondo de propios.

Además de los abastos que refiere el ayuntamiento al capítulo 4º, hay la alcaldía llamada del viento, que por lo regular está arrendada en cuatro mil seiscientos reales, el de vino y vinagre en setecientos cincuenta y el del aceite dos mil doscientos cincuenta. Estos productos, los cinco mil quinientos cincuenta reales en que se reguló el producto de los arbitrios que usa esta villa en virtud de real facultad, según se me ha informado y constan al folio 27 de este expediente, el catorce por ciento de la alcabala de las hierbas de propios, el producto de algunos cortinales arbitrados para el pago del servicio ordinarios y extraordinario, están destinados para el alivio del vecindario a la paga del encabezamiento de reales contribuciones, que en el día están en cuarenta y tres mil ciento veinticinco reales vellón, sin entrar en él los utensilios, frutos civiles, ventas de heredades, géneros extranjeros y seis por ciento de la cobranza que perciben los alcaldes.

Hacen mucha falta en esta villa las casas capitulares, cárcel y archivo, estando en el día supliendo para toda una casa propia de la villa, donde habitan los ministros ordinarios del juzgado, en la que hay una sala baja destinada para las juntas de cabildo, un cuarto estrecho y poco seguro para cárcel y otro sin luz ni ventilación, concierto, ni limpieza, lo que exige la mayor atención.

Las calles son llanas en la mayor parte y empedradas regularmente, y en cuanto permiten los silos, que son unas bóvedas naturales hechas debajo de tierra en la extensión de las calles, de las que hay también un buen número fuera del pueblo en los ejidos y sirven por lo enjuto del terreno para la conservación del trigo y cebada; estos silos se cierran con tierra y cantería que sobresale notablemente en la superficie, por lo que impiden el empedrado, deforman las calles y las hacen peligrosas, especialmente por las noches a quien no sea muy práctico o vaya descuidado; como en ellos se conservan los granos por muchos años sin corrupción por impedirse la entrada del aire atmosférico externo,  no se abre si no de tarde en tarde cuando sus dueños lo necesitan para su consumo o ventas. El haberse formado en las calles es por causas de tenerlos inmediatos a las casas, lo que se ha permitido por no haber reglamentos de policía en este pueblo, o por no atender los alcaldes a su observancia; como los vapores del grano se reconcentrar dentro de las bóvedas  al abrirse los despide en la atmósfera, de modo que la corrompen y la infeccionan y dichos vapores tienen tal fuerza que no se atreven a entrar los que han de sacar el trigo hasta después de muchas horas de estar abiertos y se han evaporado enteramente; para cuyo conocimiento les sirve de señal la introducción de un candil encendido dentro del silo y no apagarse; por todas estas razones, el informe del médico y los clamores del ayuntamiento, que después del abuso de permitir por tantos años estas bóvedas, no se atrevía por sí a tomar providencia, siendo poderosos del pueblo los dueños de ellas, proveí auto, encargando a los alcaldes tomasen las convenientes medidas para quitar y cerrar todos los silos existentes en la villa.

Las casas son de regular construcción y entre ellas cuatro o cinco de muy buena arquitectura y disposición interna, superiores a todas las de los pueblos del partido de Llerena, incluso la capital. La única iglesia parroquial es también buena fábrica y especialmente la media naranja sobre el presbiterio está bien arquitectada; quedan restos de haber sido muy buena la casa del Conde de Quintanilla, vecino en el día de Trujillo, pero por hallarse arruinada y servir hoy solamente para abrigo de maldades y excesos particularmente en las horas nocturnas, extendí el auto arriba indicado y que se expresan posteriormente a que la justicia obligase al conde a su reedificación y en caso de negarse procediese a vender el sitio con arreglo a las órdenes de policía comunicadas para este caso por punto general.

En esta villa hay posito con fondo de cinco mil ciento veinticinco fanegas, siete celemines y dos cuartillos de trigo; ocho mil cuatrocientos setenta y cuatro reales y ocho maravedíes en dinero existente, y veinte mil reales en diez acciones en el Banco Nacional de San Carlos. Su fondo no es fijo, por lo que pagan los vecinos a quien se le reparte trigo medio celemín por fanega. Con tres mil fanegas habría bastante para el pueblo y haciéndose de fondo fijo se librarían de las creces indicadas, reduciéndose a las prevenidas en la última orden de primero de mayo de noventa para los posito de esta especie. No hay paneras para conservarse el grano en los silos.

Las fincas, productos, distribución y destino del caudal de propios y arbitrios constan del papel folio 27 de este expediente, sacado de la prolija inspección de las cuentas del último quinquenio.

En punto a establecimiento de escuelas de niños y niñas nada tengo que añadir a lo que propone el ayuntamiento al capítulo 27, pero entiendo que no debe pensarse a escuela de gramáticas, aunque el general deseo que hay en Extremadura de crear clérigos haga adoptar a este ayuntamiento la idea de esta escuela.

En orden a las cosechas me remito a lo que expresa el ayuntamiento al capítulo 35, quien hace el cómputo de los frutos que se han recogido por todo un quinquenio. En cuanto a la lana habrá alguna diversidad, porque está hecho el cómputo por lo que rinden los dos reales en arroba que se carga de derechos a este fruto y no puede apurarse la cantidad porque la encomienda no los paga, sobre lo que hay pleito pendiente. Los perceptores de los diezmos son la encomienda de esta villa y Aceuchal en la Orden de Santiago y la mesa maestral de Llerena, aquella por lo tocante a lana, borregos, lechones, vino, aceite, frutos de huertas, potros, becerros y esta por lo tocante a todos los granos y minuncias, como son queso, leche, etc.

No ha podido saberse el producto de estos diezmos por lo tocante a la encomienda por estas el administrador en la villa de Aceuchal y no haberse registrado las tazmias. En cuanto a las minuncias pertenecientes a la mesa maestral tampoco puede darse razón por no haberla dado su administrador y sólo se sabe que se arriendan a dinero, y por lo que hace al trigo y cebada consta de la nota general dada por Don Juan Muñoz administrador de la mesa de Llerena, que está puesta en el expediente de visita de esta ciudad, que importó el diezmo del año 1786: 566 fanegas y 10 celemines de trigo, y 379 y 10 de cebada; en el de 87: 773 y 10 de trigo, y 580 y 10 de cebada; en el 88: 1043 y 8 trigo, y 827 cebada; en el de 89: 642 y 4 de trigo, y 507 cebada; y en el de 1790: 1350 y 8 trigo, y 1213 y 8 cebada.

Los demás que se llaman perceptores de diezmos en el citado informe del ayuntamiento capítulo, es en el sentido de que no pagan diezmos de sus propios frutos.»

(Sigue)

Interrogatorios de la Real Audiencia de Extremadura. Caso concreto de Ribera del Fresno (Badajoz). (III)

18-04-2011 in Humanidades by José Javier Romero Cachaza

(Continuación de las respuestas)

En esta villa no hay administración de correos ni conductor de valija, y sí distribuidor de cartas que conduce la valija a Villafranca en los días lunes, martes, viernes y sábado de cada semana, y en los mismos trae la correspondencia. No hay dependientes algunos de la Santa Inquisición. No hay regimiento de milicias ni otro alguno y si una partida de caballería del Regimiento del Rey, para perseguir ladrones, contrabandistas y malhechores. Hay un médico con el salario anual de dos mil doscientos reales vellón, los que se les satisfacen del caudal de propios, un cirujano sin salario y dos boticarios.

En el término jurisdiccional de esta villa se crían y cogen las cosechas y frutos a saber: de trigo, cebada, habas, garbanzos, avena, vino, aceite y lana; las cuales con separación han producido en un quinquenio las porciones a saber: de trigo ciento cuarenta mil trescientas sesenta fanegas, de cebada setenta y seis mil novecientos cincuenta fanegas, de habas cuatro mil ochocientas setenta y cinco fanegas, de garbanzos siete mil novecientas quince fanegas, de avena tres mil seiscientas noventa fanegas, de vino diez mil trescientas setenta arrobas, de aceite siete mil setecientas diez arrobas, y de lana fina y añinos veintisiete mil seiscientas veintiséis arrobas.

De cuyos frutos que todos sus sobrantes por lo que respecta al trigo y cebada se venden, sus precios corrientes en el día son la fanega de trigo a veinticuatro reales, y la de cebada a quince, la arroba de lana que toda ella se venden su precio ha sido el año pasado a cuarenta y cuatro reales. Y los perceptores de diezmo en esta villa lo son la mesa maestral de la ciudad de Llerena, la encomienda que posee el Excelentísimo Señor Marqués de Grimaldo, el convento de religiosas de ella, la parroquial iglesia, la Virgen de la Granada de la ciudad de Llerena, y algunos capellanes. Y de algunos años a esta parte se ha notado aumento en la recolección de semillas.

En el término de esta villa hay nueve huertas de regadío, en las que se crían toda clase verduras y vituallas, como son ajos, cebollas, cilantro, perejil, hierbabuena, tomates, pimientos, pepinos, chicharros, fraijones, berenjenas, verdolagas, calabazas, lechugas, lechuguinos, cardos, escarolas, coles, coliflores y otras berzas. Tienen arboledas de peros, peras, ciruelas, coronillas, nísperos, brevas e higos, y todo ello es de superior calidad. Las tierras de labor de esta villa se cultivan con arados llevados de bueyes, mulos, mulas, caballos capones y jumentos.

Por el término de esta villa pasa un río de continua fluencia, cuya agua sirve para regar dos huertas y moler cinco molinos harineros; y en el que se cría alguna pesca, la cual pertenece al común, excepto los meses de veda que se guardan con todo celo. Hay una fuente del común, la cual en años escasos casi no produce alguna.

En esta villa hay dos molinos de aceite, y no hay máquina alguna especial para trillar u otra que facilite el beneficio de alguna cosecha.

La Dehesa del Canchal de esta villa, que es la única de arboleda de encinas, de modo alguno se permite casqueo por lo perjudicial que le es a la arboleda y a quien se aprehende se le exige la pena con arreglo a la real ordenanza. En el término jurisdiccional de esta villa hay cinco dehesas, las cuatro propias del caudal de propios y arbitrios de ella, la una destinada para el ganado yeguar, su cabida dos mil cabezas; las otras tres componen siete mil cabezas de ganado lanar de parir, y la de Redrojo, que es la del Excelentísimo Señor Duque de Medinaceli, de cabida de cuatro mil cabezas, la pastan ganaderos trashumantes en perjuicio del común, causando graves daños a la arboleda de chaparros plantío de que se compone. Los plantíos ejecutados en el término de esta villa son de superior calidad, a motivo de la bondad del terreno.

En el término de esta villa no hay castillos ni casas de campo con terreno propio. En el recinto jurisdiccional de esta población no hay despoblado alguno, que conste por escritos o tradición haber estado poblado.

En este término hay muy poca caza por lo escueto y desmontado, y la que hay son algunas perdices, conejos y liebres; se guarda con toda puntualidad la real orden de veda y en el caso de contravención (que hace años no se experimenta) se exigen las penas impuestas a los contraventores. En el año pasado de mil setecientos noventa no se salió a extinguir las fieras por ser muy poco loboso este término y por cada cabeza o piel de lobo que se presenta se da el premio de cuatro ducados, dos por el lobezno, diez reales por la de zorra y cuatro reales por el cachorrillo, y se puede regular el número de fieras que se matan en cada año al de catorce poco más o menos.

Hay en el término de esta villa únicamente tres colmenares, ascendentes a poco más de doscientas colmenas, las cuales se crían y conservan en corchos de cáscara de alcornoques puestos sobre lanchas de piedra, sobre cobigas de la misma cáscara encima para que les sirva de abrigo. La cosecha de miel y cera es muy parca, pero de superior calidad, con atención a que como no hay montes todas las flores de que se alimentan son las de campiña; y la causa de no haber más número de esta industria no es por causa de robos, sino es por falta de inclinación.

Hay en esta población cría de toda clase de ganadería, como son yeguas, potros, vacas, novillos, cerdos, carneros, ovejas, machos y cabras; de todos los cuales se comercia, vendiendo los potros para el Real Ejército de su Majestad, las vacas para criar y alguna para labrar las tierras, sucediendo esto último a los novillos, y cuando son viejos se venden para los abastos de Madrid, Cádiz, Sevilla y otras partes; los cerdos unos se benefician por sus propios dueños y otros se venden en las ferias de la ciudad de Mérida, villas de Zalamea de la Serena y Zafra; los carneros unos se benefician como las ovejas cuando son viejas, se consumen unas cabezas en la población y otras se venden a los trashumantes para los abastos de Madrid y otras partes, y los machos y cabras cuando llegan a suficiente edad se consumen en el de esta villa. Y de cada clase hay el número de cabezas poco más o menos siguiente: de yeguas, potros, potrancas, tusones, tusonas y capones doscientas veinte cabezas, vacas quinientas doce, bueyes y novillos seiscientas ochenta y una cabezas, puercos, puercas de crías y lechones tres mil ciento trece cabezas,  carneros dos mil setecientos ochenta, ovejas de parir, sin incluir la cría, veintidós mil ciento noventa y seis, machos cabríos doscientos treinta y dos, cabras quinientas setenta.

En el término de esta villa no consta haya minerales algunos, ni hay canteras de mármol o jaspe, y sí un homo de cal y tres de ladrillo y teja, de los cuales anualmente se hace uso.

Y últimamente para que la Real Audiencia se entere del estado de esta población se hace presente: que a esta villa se le están de continuo usurpando las regalías que su común le pertenecen, en cuanto a pasturar lo, corte de madera para los arados de la labor y para sus hogueras en la de retama y otras de su naturaleza, por las villas de Villafranca, Puebla de la Reina, Hornachos, Los Santos, Hinojosa del Valle y Llera; en la primera faltando a lo concordado y ejecutoriado en razón de hasta donde pueden libremente los ganados de este común aprovechar sus pastos y beber sus aguas, penado y denunciando a cuantos ganados encuentran, en tanto grado que en el año pasado de mil setecientos ochenta y siete, sin hacerse cargo del grave delito que se comete en quebrantar término y jurisdicción extraña, dentro del privativo y jurisdiccional de estas villas,  sus capitulares denunciaron un manada de ganado lanar  propia de Doña María Fernández de esta vecindad, para cuyo pago de pena se llevaron una jumenta; sobre cuyos puntos hay litigios pendiente en el Real Consejo de las Órdenes.

La Puebla de la Reina en contravención de lo ejecutoriado y concordado, ha vendido un baldío adehesándolo a un ganadero trashumante, sobre lo que hay también recurso en dicha superioridad.

La de Hornachos los más de los años también en contravención a la comunidad que con esta tiene en la Dehesa de los Lechos, hace cotos de algunos terrenos, sin la aquiescencia de este ayuntamiento, aparentando es para evitar daños en sus sembrados y los cierto es para que los aprovechen algunos ganados de sus vecinos.

La de Los Santos hace años tiene cerrada a este común la comunidad de pasto que le pertenece con arreglo a reales ejecutorias y concordias en su término, sobre lo cual hay recurso pendiente en la Real Chancillería de la ciudad de Granada.

La de Hinojosa del Valle en el presente año ha tenido la osadía de dentro del término y jurisdicción privativa de ésta, de entrar una piara de ganado de lana de Doña María Fernández de esta vecindad, por decir que parte de la manada había entrado en su dehesa boyal y habiéndosele despachado oficio, no sólo se negó a la entrega del ganado, sino también se adaptó por término suyo propio la jara nombrada del medio, sin más instrucción que la voluntaria de su justicia, sobre lo cual hay autos formados.

Y la de Llera sin embargo de constarlo por vista de la real ejecutoria que conserva esta villa, de que su común de vecinos no sólo tiene acción y derecho a pastar con sus ganados el Sitio de Bendeacas, sino es también a cortar la madera que necesite este vecindario para la construcción de arados para la labor y otros artefactos, como también la leña seca, rodada, retama y otra que no sea de matanegra, hace muchos años que de modo alguno quiere cumplir con lo último, antes si llevando crecidas penas a este común.

Que es todo cuanto podemos manifestar por ser cierto, constante y verdadero, y lo firmamos en Ribera del Fresno y marzo siete, año de mil setecientos noventa y uno. Licenciado Don Diego Miguel Morillo Quintana. Don Manuel de Brito y Gragera. José Serraño. Don Francisco Antonio Zalamea. Don Lorenzo Fernández Galeano. Don Diego Morillo Quintana y Tena. Vicente Francisco de los Reyes. Juan Contreras. Fui presente Juan García Delgado.

(Sigue)

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