Estás navegando por el archivo de enfermedad Archivos - Red De Autores.

by

El inconsciente – Trastornos de personalidad e inconsciente

29-03-2012 in Psicología y psiquiatría by

Tomemos como ejemplo el caso de una persona que padece trastorno límite de la personalidad que constituye según la opinión de los especialistas el trastorno de personalidad que representa un desafío clínico por la complejidad y variedad de síntomas que incluye.

Una persona que padece trastorno limite de la personalidad con alto grado de impulsividad, como característica relevante de su personalidad, subyace el hecho de tener una sensibilidad extrema que deriva en una intensa vulnerabilidad a los cambios y sucesos de ambiente externo.

Desde su aspecto emocional sensorial mas profundo, algo entorpece su existencia y la persona no cuenta con un acabado desarrollo de los recursos internos para poder controlarlo y tampoco posee amplia comprensión de que es lo que realmente le afecta, sin embargo encuentra en su entorno inmediato causas y motivos sobre los cuales proyectar su dolor y malestar interno, ante la imposibilidad de encontrar el origen de su sensación de vació y conflicto de identidad, que evidencia la presencia de creencias irracionales inconscientes que afectan la armónica vinculación entre el ego superior y el ego consciente.

Mentalmente se encuentran gobernados por espejismos al respecto de proyectar en objetivos externos la condición de que su realización traerá como resultado una sensación de bienestar, ingresando así en una vorágine que los impulsa a conseguir cosas, que en realidad no aportan un bienestar real y simplemente atenúan momentáneamente conductas disforicas, pero no eliminan la ansiedad y la impulsividad que muchas veces es extrema. Esos hechos se convierten así, en situaciones limite que tarde o temprano desembocan en eventos de desregulación emocional.

Lee el resto de la entrada →

Los crónicos de la democracia

07-02-2012 in Opinión y actualidad by Pablo Poó Gallardo

Ayer fui al baño a orinar con mucha más frecuencia que de costumbre. Dada mi natural inclinación a padecer todas las enfermedades del Vademecum o, al menos, gran cantidad de ellas, en seguida pensé en un cólico nefrítico alojado furtivamente en mi riñón derecho (o en el izquierdo, depende). O, peor aún, en una diabetes incipiente para la que soy poco propenso genéticamente. Pero ya se sabe, todas las enfermedades de transmisión genética comenzaron por un primer enfermo.

Ya por la noche, en la cama, caí en la cuenta de que quizás los casi cuatro litros de agua que había bebido ese día hubieran tenido algo que ver en el exceso miccionario, y cambié la obsesión diabético-nefrítica por la Polidipsia, pero el nombre era tan raro y yo un tipo tan normal que me terminé durmiendo buscando posibles diagnósticos alternativos.

Después de varios años ya conviviendo conmigo mismo, me he dado cuenta de que padezco cronicidad espuria: a lo largo del día paso del asma a la cardiopatía con una facilidad pasmosa.

Hace unos días me encontraba leyendo mi periódico de cabecera, Diario Médico (cuál si no), y me topé con las declaraciones de Patricia Flores, viceconsejera de Asistencia Sanitaria de la Comunidad de Madrid.

Esta señora se preguntaba si tenía sentido que un crónico viviera “gratis” del sistema. Mi cronicidad espuria se sintió ofendida de inmediato porque, por más que había revisado de arriba abajo la Declaración de la Renta, no había encontrado la casilla de exención fiscal para los crónicos de mi calibre, así que, hasta el momento, seguía pagando impuestos.

Conforme fue pasando el día, caí en la cuenta del tipo de crónicos al que se refería la señora Flores. Leo en la prensa que nuestro flamante expresidente de todos los españoles, incluso de los que no le votaron, José Luis Rodríguez Zapatero, se ha garantizado dos sueldos vitalicios que suman 145.000 euros al año, con cargo a las arcas públicas, por supuesto: 71.000 euros al año de pensión como expresidente y una paga como “consejero nato y vitalicio” del Consejo de Estado de 74.264 al año. Obsérvese nato: “con predisposición natural para algo y vitalicio”. Es decir, para toda la vida. Vamos, que nació predestinado.

Y eso sin contar la oficina dotada con secretaria y dos funcionarios (uno de ellos, con rango de director general), más coche y escoltas de los que dispondrá José Luis Rodríguez Zapatero. Es de agradecer, por otra parte, que dé trabajo a tanta gente.

Una pequeña úlcera gastroduodenal comenzó a desarrollarse en mi estómago; fue la única explicación plausible para justificar el ardor que sentía al leer estos emolumentos. Pero como los crónicos tenemos algo de masoquistas, seguí leyendo:

El exexpresidente José María Aznar cobra del Estado, también vitaliciamente, unos 70.000 euros anuales, sueldo que complementa presidiendo consejos de administración, escribiendo interesantísimos libros, con su labor como conferenciante y con una secretaria personal, escoltas y asistente personal por cuenta de todos los españoles, no vaya a ser que olvide una reunión o no sepa cómo combinar una corbata de rayas con un traje gris marengo.

Lee el resto de la entrada →

by

Aspectos transpersonales

21-11-2011 in Ciencias, TIC by

Desarrollaremos este tema con la finalidad de incluir y sustentar teóricamente mediante un modelo toda una gama de fenómenos psíquicos y vivenciales que tanto en la actualidad como en todas las épocas en que puede dividirse la historia de la humanidad fueron experienciados conscientemente por muchos seres humanos.

Dichos fenómenos y contenidos psíquicos accesibles a la conciencia de algunos seres humanos y presentes de forma inconsciente en todos los seres humanos, fueron estudiados dentro de la rama de la psicología que hoy se denomina psicología transpersonal. Dichos fenómenos incluyen experiencias místicas o religiosas, curas milagrosas, estados de trance en ceremonias chamanicas y percepciones extrasensoriales entre otras, todas experiencias que la psiquiatría y psicología ortodoxa considera dentro del territorio de la psicosis, pero que en muchísimos casos la experiencia observada indica que estos fenómenos no se encuentran en contraposición o desajuste con respecto a la realidad consensuada, sino que la complementa respetando e incluso ampliando los cánones consensuados propios del entendimiento del mundo y la realidad objetiva.

Cabe señalar que es, a nivel de la observación externa, un hilo muy delgado el que separa una experiencia psíquica real de estas características y un episodio psicótico, un delirio, una fantasía, un autoengaño inconsciente, una respuesta interna esquizotípica o una actuación. En la observación externa puede no haber diferenciación e incluso ser más convincente el delirante, razón por la cual no todo lo que se declara o se manifiesta como fenómeno extrasensorial tenga que serlo realmente, esta es la razón por la cual es un tema delicado de analizar y abordar.
En este documento abordaremos este tema partiendo de la hipótesis o premisa que esos fenómenos psíquicos no constituyen episodios psicóticos como pueden ser considerados desde la psiquiatría y psicología ortodoxa, que pertenecen a expresiones de la actividad propia de niveles constitutivos de la estructura del ser humano que son desconocidos y que son trazables y con cierta afinidad conceptual a los niveles energéticos que se desprenden del estudio de la estructura intrínseca de la materia en la física cuántica, niveles que dentro de los conocimientos milenarios orientales están dentro de la frontera, por llamarlo de alguna manera, del espíritu o esencia fundamental que anima la existencia.

Lee el resto de la entrada →

by

La salud mental

20-11-2011 in Psicología y psiquiatría by

Hablamos en anteriores oportunidades a aspectos relacionados a la personalidad y a la salud mental la cual podemos intentar definirla como el equilibrio funcional armónico entre todas las funciones psíquicas sin alteraciones (atención, sensopercepción, ideación, pensamiento, conciencia, afectividad, actividad) en una equilibrada relación con nosotros mismos, los demás y el ambiente que nos rodea, con nuestro interno guiado por la voluntad hacia el autoconocimiento y crecimiento personal, auto percibiendo y equilibrando con nuestra entendimiento mental aquello que nos perturbe y que nos origine estados emocionales desequilibrados con ideas y conductas derivadas, desadaptadas de la realidad y de lo es socialmente aceptado y compartido por todos.

Vemos pues que al tratar de emitir un concepto de salud mental tenemos que tener en cuenta lo socialmente aceptado, lo que es considerado como normal en cuanto funcionalidad de la personalidad y conducta. Esta convención social implica también una subjetividad y un punto a considerar, ya que no todo lo que es considerado normal por el convencionalismo social significa que lo sea realmente.

Por ejemplo si viviéramos en una sociedad caníbal tendríamos seguramente un trastorno de la alimentación la mayoría de nosotros, por lo tanto la lupa por la cual la sociedad cataloga la normalidad o la falta de esta en las personas, no implica una verdad irrefutable ya que los prejuicios, la ignorancia, la estigmatización y la falta de interés por el ser humano también forman parte de la manera subjetiva que tenemos de catalogar a los demás y que esta influenciada por la información social subliminal que nos llega por los distintos medios y esta presente en las creencias y habladurías del común de la gente que cataloga de “loco” a todo aquel que hace algo o se expresa de manera distinta a lo que comúnmente se conoce, sin reconocer que cada ser humano es un ser individual que puede expresar su personalidad de infinitas formas. Sin embargo, sin olvidar lo comentado en líneas anteriores, hay que tener en cuenta que la ciencia tiene parámetros coherentes para evaluar la normalidad y la presencia de psicopatológica. Pero es interesante saberlo porque también se da el caso de personas que en apariencia son normales pero pueden estar inmersos en desequilibrios que no son tan evidentes a simple vista.

Lee el resto de la entrada →

Ir a la barra de herramientas